sábado, 29 de junio de 2019

CERÁMICA DE CHULUCANAS

CERÁMICA DE CHULUCANAS


Introducción


Tallán, Vicus y Ñañañique son las principales fuentes para dar pie a esta fina y artística selección de cerámicas pertenecientes a Chulucanas, en donde nos adentraremos en la historia, en la cuna, en los inicios de este pueblo que, mediante su rica cultura, nos transciende a tiempos prehispánicos. Sus motivos costumbristas, su técnica, sus acabados son elementos que hacen de ella única y reconocida mundialmente.
No es necesario recordar que los andes centrales ha sido una de las áreas privilegiadas en el desarrollo de la cerámica.
Piura no solo nos otorga turismo, sino que también historia y las manos hábiles de artesanos descendientes de esas culturas dan vida a la alfarería.
La cerámica de Chulucanas cumple una función decorativa y ornamental, aunque últimamente se han incorporado nuevas técnicas de alta temperatura, aplicando un vidriado interior para hacerlas impermeables a los líquidos y útiles como vasijas.

Ubicación y antecedentes de Chulucanas

Ubicación

Chulucanas, el lugar del estudio, se sitúa en la costa Norte del Perú. Pertenece al departamento de Piura (provincia de Morropón). El departamento de Piura es uno de los centros algodoneros del Perú. Recientemente ha desarrollado la irrigación a base de la represa del río Chira y es el eje de la producción no sólo del algodón sino también de otros productos agrícolas tales como arroz, maíz, mango y limón. Su distancia de casi 1000 Km. de la capital de la República se hace mayor al estar aislada por el desierto de Sechura que se ubica al Sur de la ciudad, lo que crea una cierta sensación de soledad. Estas condiciones acrecientan su identidad regional. La ciudad de Chulucanas se sitúa en la margen derecha del río Piura y a 60 Km. al Este de la capital departamental. Su altura sobre el nivel del mar es de 100 mts. La población en el año 1981 era de 63,000 habitantes. Se le suele denominar "La tierra del mango y limón", lo que ya nos indica que la agricultura es su modo de vida y que la población está rodeada por amplias chacras del cultivo. Antes de la Reforma Agraria existían las haciendas, pero ahora los pequeños agricultores se dedican no sólo a las fruticulturas sino también los productos de pan llevar tales como maíz, yuca y potro. La mayor parte de la tierra agrícola es de secano, carece de la irrigación y las cosechas no son estables. Sólo unos pocos agricultores tienen el capital suficiente como para invertir en la compra de bombas de agua y regularizar sus cosechas. Ver más
La cerámica de Chulucanas tiene raíces culturales profundas que nacen en las culturas prehispánicas Tallán y Vicus (500 años d.C.), extendidas en el norte del Perú. La cultura Vicús, desarrollada a escasos kilómetros de la ciudad de Chulucanas, aportó la técnica de decoración "en negativo" que se ha convertido en la principal característica de la cerámica de Chulucanas. 

Antecedentes
Chulucanas, capital de la Provincia de Morropón es una cuna de las culturas Vicús y Ñañañique, con un rico pasado histórico y cultural que se traduce en la fina y artística creación de los Ceramistas de esta Ciudad y del Pueblo de la Encantada, los cuales son herederos de la técnica Vicús Ahumado (3,000 años de antigüedad).
Entre 1967 y 1973 la religiosa Gloria Joyce y los alfareros de Simbilá; Max Inga, José, Teresa Yamunaqué y Arnulfo Aguilar desarrollan la cerámica de Chulucanas. Esta técnica de decoración “EN NEGATIVO” que se ha convertido en la principal característica de la Cerámica de Chulucanas, en 1978 por Gerásimo Sosa, quien desarrolla la cerámica escultórica costumbrista. Ver más
Cuando el arqueólogo Jean Guffroy, llegó a Chulucanas, se encontró con la ingrata sorpresa que al pie del cerro Ñañañique que iba a investigar se estaban haciendo trabajos de movimiento de tierras, para construir un complejo habitacional de 200 lotes básicos, por cuenta de ENACE. El concejo provincial de Morropón, sin conocer la importancia arqueológica del cerro y de sus faldas, había autorizado la construcción al norte de la ciudad de Chulucanas, capital de la provincia.
Tras no pocos esfuerzos, los trabajos fueron paralizados y el propio alcalde Eduardo Anto Benitez dispuso la formación de un comité de conservación, para dar apoyo a los trabajo que se estaban haciendo de investigación arqueológica.
Para Guffroy, ha existido en esa zona, una cultura que llama de Chulucanas, independiente de las otras de la región corno la Vicús, por que así lo prueban las cerámicas encontradas, y comparables a las sureñas de Paracas y Chavín y a la norteña de Catamayo en el Ecuador.
Los habitantes de Ñañañique fueron agricultores y sedentarios. Se ha examinado un área de 20 hectáreas, todas ellas cubiertas de estructuras de piedra.
En el lugar se levanta el asentamiento humano “Luis de la Puente Uceda” lo que he contribuido a su destrucción.
Guffroy asegura que las cerámicas con decoraciones en blanco, rojo, negro y marrón muestran el nexo con Chavín. Sobre todo lo intrigó mucho el hallazgo de una chaquira de jaspe, que originalmente tuvo que haber pertenecido a un collar. Esa cuenta tenía 1.5 cm de diámetro y en ella había sido cincelada con gran cuidado la cabeza de un felino, como los que en gran tamaño aparecen en Chavín.
En 1987 se encontraban los arqueólogos en los inicios de lo que parecía ser una muy interesante investigación que podía traducirse en hallazgos de mucha importancia. Sin embargo después se hizo el silencio y se abandonaron las investigaciones.
En abril de 1998, los periódicos de Piura, divulgaron una noticia propalada por el licenciado Luis Chaparro, director del INC de Piura. Se trataba del hallazgo en Chulucanas de un monolito tallado de 3.15 metros de largo y de medio metro de diámetro, que tenía tallados dibujos lineales y en la parte central un circulo circunscrito en un cuadrado. El hallazgo se produjo, en forma casual, cuando unos obreros abrían una zanja para encausar un canal de regadío en las proximidades del asentamiento humano "Edgardo Mercado Jarrín". Se le ha asociado con la cultura de Ñañañique y se le supone una antigüedad de 500 años antes de Cristo, vinculándolo con la cultura Chavín, por su semejanza con el famoso Lanzón. Ver más
Cultura Vicús

Es una cultura arqueológica del Antiguo Perú que se desarrolló entre los años 150 a. C. y 400 d. C. Se descubrió en los años 60s mediante la huaquería ilegal. La gran mayoría de piezas de la mejor calidad se localizó dentro de la hacienda Pabur de Don Domingo Seminario Urrutia, quien fue el primero y único en denunciar este acto ilícito que ocurriría dentro de su propiedad a la casa de la Cultura del Perú, siendo el Director Don José María Arguedas.
En el año 1963 comenzó la fiebre de la huaquería, donde se extrajo muchas piezas arqueológicas donde fueron a parar a países de Europa.
Don Domingo Seminario Urrutia al ver ésta comercialización ilegal comenzó a comprar cada pieza que le ofrecieron con la única finalidad de preservar la piezas en su lugar de origen y evitar la pérdida de información.
Por ello, Domingo se pone en contacto con el Ministerio de Educación Pública y el Patronato Nacional de Arqueología donde contrata el 4 de Enero de 1964 a Ramiro Matos para 
que estudie esta nueva cultura. Así mismo, tenemos conocimiento de que Seminario contrato al arqueólogo Carlos Guzmán Ladrón de Guevara y al Tecnico José Casafranca Noriega.
Estimaciones efectuadas por el arqueólogo peruano Luis Guillermo Lumbreras, de muy reconocida trayectoria, formuló su esquema cultural tomando como base el criterio económico social. Lumbreras se ocupó de la cultura vicús a partir de 1979. aproximadamente, en la zona costera norte del Perú, en el curso inferior del río Piura, a 7 km del distrito de Chulucanas, en la provincia de Morropón, departamento de Piura. Descubierta por excavadores clandestinos (¨Huaqueros¨)
Su sede administrativa, localizada en el "cerro Vicús", a una altitud de 170 msnm, y que da nombre a esta cultura, sirvió de enlace con otras ciudades andinas ubicadas más al norte. Los vicús, conocedores de las aleaciones de la plata, el oro y el cobre, usaron estos metales en la elaboración de sus instrumentos de labranza.
Su cultura se desarrolló en tres grandes etapas:
  • Etapa Chavín;
  • Etapa de desarrollo regional
  • Etapa de influencia Mochica.

La agricultura fue la base de su desarrollo económico. Se conoce que cultivaban calabaza o mate, maíz y algunos frutos, con sistemas de regadío avanzados, y el principal instrumento de control y explotación social, respaldados por un férreo militarismo . Un fuerte contingente de guerreros nobles recorría sus dominios para hacer cumplir los mandatos del soberano. Estas actividades se complementaban con la ganadería o la caza.


Se sabe que Vicús fue una sociedad eminentemente machista, en donde los varones eran los únicos que podían usar joyas y elegantes vestimentas, mientras que las mujeres de la nobleza sólo podían ponerse trajes muy sencillos. El rasgo más importante de esta cultura es la agricultura. Ver más
Cultura Tallán



Su esplendor ocurre entre el año 1100 d.C. y 1500 d.C., desarrollada cerca a la actual ciudad de Piura, heredó la técnica del paleteado, una singular forma de modelar vasijas tan solo utilizando una paleta de madera y una piedra redondeada.

Esta técnica consiste en golpear la parte externa de la vasija rítmicamente con la paleta, mientras que por el interior, con la piedra a manera de yunque, se va adelgazando y dando forma a la vasija, requiriendo de mucha práctica y habilidad del alfarero ceramista.



Concepto de Cerámica

El término cerámica deriva del griego antiguo κεραμική (keramiké), del femenino de κεραμικός (keramikós, ‘hecho de arcilla’), "cerámico", que designaba al barrio de los alfareros de la antigua Atenas, al noroeste de la Acrópolis, es el arte de fabricar vasijas y otros objetos de arcilla u otro material cerámico por acción del calor, es decir cocida a una temperatura superior a los 400 o 500 grados.

Es el resultado de una mezcla de factores donde intervienen elementos como la arcilla, la arena, el clima y la hoja de mango, así como el uso de técnicas tradicionales y herramientas de la zona rescatadas de las culturas precolombinas Vicús y Tallán.


Producción y técnica

Producción
Se inicia con la recolección de la arcilla, materia prima básica de las canteras aledañas a Chulucanas. Concluye con los acabados finales después de un largo y cuidadoso trabajo.
  • Recojo de la arcilla: este paso se realiza en las canteras del entorno de Chulucanas y La Encantada.
  • Tamizado: se agrega agua y se cuela la arcilla para separar las impurezas y partículas grandes que perjudiquen la pasta.
  • Pisado: se presiona con fuerza la pasta de arcilla con el talón. Se pisa varias veces toda la superficie, sacando pedazos de pasta de arcilla que luego se voltean, se cargan y se tiran fuertemente al piso, una y otra vez.
  • Amasado: esta etapa consiste en ablandar y retirar las burbujas de aire de la pasta con las manos, para evitar la ruptura del cuerpo cerámico en el momento del levante del mismo. El tornero es el que indica al amasador el número de kilos de arcilla a amasar. Usualmente el cálculo se establece considerando que se requiere un 10% más que el peso de una pieza terminada, ya que se pierde peso durante el proceso de secado y cocción.
Levantamiento del cuerpo cerámico consta de 5 pasos:
  • Paleteado: se moldea la arcilla golpeándola con una paleta contra una piedra sujeta en la otra mano a modo de yunque. Esta es la forma tradicional de levantar la cerámica.

  • Modelado a mano: consiste en el levantamiento del cuerpo cerámico de acuerdo a la inspiración del artesano empleando como herramientas principales sólo sus manos.
  • Moldeado prensado: a través de moldes de yeso, se le da la forma básica a la cerámica, luego se acoplan las dos mitades y se talla la línea de acople.
  • Moldeado colado: se introduce la arcilla líquida al molde de yeso, se deja secar las paredes y se hace el vaciado del material sobrante. Posteriormente se talla la línea de acople.
  • Torneado: sobre el torno se centra la pasta y el artesano empieza a darle la forma deseada a la masa, mientras esta gira y agregando un poco de agua según sea necesario, para que sus manos resbalen sobre la masa de arcilla. Se perfora la masa para recién levantar el cuerpo del ceramio de acuerdo a las especificaciones deseadas. Finalmente se apaga el torno y se corta la base con un pabilo de nylon o cordel. Finalmente se vuelve a colocar la pieza en el torno, sobre una base de arcilla para quitar los excesos y darle las medidas exactas haciendo uso de una paleta metálica.

  • Tallado: Se realiza para definir los rostros, manos y detalles en las piezas costumbristas modeladas a mano. Se utilizan palitos, alambres y estecas, y se alisa con una esponja.

  • Secado: Se deja secar la pieza bajo sombra durante un día a temperatura ambiente. 
  • Pintado con engobes o pigmentos: Se suele hacer con brochas delgadas o pinceles cubriendo con color las partes deseadas cuando la pieza todavía está húmeda. Los engobes son arcillas naturales de diferentes colores, que se refinan para eliminar la arena y las asperezas. Eventualmente pueden mezclarse con óxidos o pigmentos para lograr otros colores. 
  • Oreado: Una vez pigmentado el cuerpo cerámico se deja secar la pieza a temperatura ambiente durante unas horas. 
  • Bruñido: Consiste en pulir la pieza con una pequeña piedra de canto rodado y de superficie muy lisa. Cuando se frota la piedra contra el cuerpo cerámico se cierra la porosidad de la pasta arcillosa, el agua que aún contiene la arcilla sirve como lubricante de la piedra y de la fricción resulta el brillo. Es decir, el bruñido se realiza cuando la pieza se encuentra en estado semihúmedo conocido como “estado cuero”.
  • Posteriormente se homogeniza el pulido con una paleta de plástico elaborada por los mismos artesanos, con el fin de borrar las huellas que deje la piedra. Luego de dos o tres pasadas recién se deja secar la pieza.
  • Quemado: Las piezas se cocinan o queman en hornos de barro con leña, generalmente de algarrobo logrando una temperatura de hasta 750 grados centígrados. Algunos talleres tienen hornos a gas, pero la forma tradicional de quemar es con leña. 
  • Decorado con barbotina (técnica negativo): Es una técnica de decoración post cocción basada en barbotinas y ahumado, que fue practicada por los Vicús. Consiste en aplicar una capa delgada de una mezcla de arcilla, ceniza y arena sobre las zonas de la pieza que no se desean ahumar, según el diseño del decorado. 
  • Ahumado: Consiste en ahumar la pieza de cerámica utilizando hojas de mango secas. Estas emanan un humo particular, cuya resina se impregna en la pieza tiñéndola de color negro. El ahumado se considera una técnica de “asfixiado” porque no expele candela, sino este humo resinoso que satura la pieza para lograr el color negro que las caracteriza. Para ello se cubre el horno de tal forma que se minimice la fuga del humo. Se ahúma varias veces hasta lograr el color deseado debiéndose limpiar el horno de los residuos de las hojas.

  • Desbarbotinado: Consiste en sacar la barbotina del cuerpo cerámico mediante golpes ligeros y continuos utilizando una piedra o una paleta de madera.
  • Lavado: Consiste en lavar la pieza con agua, usando una esponja, retirando así todas las impurezas del proceso anterior. Se usa agua con lejía en el caso de piezas que hayan sido pintadas con engobe, para que las partes descubiertas de la cerámica queden del color de este, para dejar el color negro producto del ahumado. Luego de este proceso se puede visualizar la pieza con el diseño final.
  • Secado: Se expone la pieza al sol hasta el secado total de la cerámica.
  • Encerado: Consiste en aplicar cera líquida neutral o transparente a modo de protección.
  • Lustrado: Se frota con una franela la superficie de la pieza para darle brillo y se inspecciona el acabado final.